Hay muchos motivos por los que iniciar una terapia online. Si bien lo más deseable es que la terapia sea cara a cara, donde no haya intermediarios en el encuentro y en la comunicación, la terapia online mediante vídeo-llamada es una práctica efectiva.

Por mi experiencia, he llevado a cabo sesiones de terapia online con buenos resultados en las siguientes situaciones:

• Cuando la movilidad física es muy limitada.

• Cuando hay dificultades para salir de casa. La terapia online comienza con el requisito de que, si es posible, haya también sesiones presenciales.

• Cuando ha habido un cambio de domicilio (ciudad o país) que imposibilita continuar con la terapia presencial.

• Cuando la persona está viviendo y trabajando fuera de España y afronta dificultades en su proceso de emigración.

Si te encuentras en alguna de estas situaciones, o en cualquier otra, y deseas consultar tu situación y la viabilidad de la terapia online, no dudes en ponerte en contacto.

 

Esta página web usa cookies para mejorar su experiencia de navegación. Política de Cookies